Por Kharolina López Ilustración Eric Viafara
Se escriben con “g” y su mecha se ha hecho sentir en las avenidas
del ciberespacio para, entre lo impersonal que resulta descubrir el cosmos a
través de una computadora, se entable un diálogo más íntimo
con el mundo entero. Multiplicados a una sorprendente gama de temas y orientaciones,
y según un reciente estudio realizado por Technorati, empresa reconocida
mundialmente por recaudar registros de blogs, actualmente hay colgados en la
red un promedio de 57 millones de bitácoras, cifra que prolifera raudamente
si se imagina que hoy, como todos los días, vieron luz unos 100.000 nuevos
cuadernos electrónicos. El resultado es el grito definitivo de la garganta
humana de Internet.
Pero, ¿qué es un blog y por qué ha traído consigo
la más grande revolución informativa desde su aparición?
La historia es simple. En el año 2005, el Diccio-nario de la Real Academia
Española de la Lengua tomó la voz de “Bitácora”
para traducir el término inglés weblog (de web + log(book); abreviado
blog), definiéndolo como “sitio electrónico personal, actualizado
con mucha frecuencia, donde alguien escribe, a modo de diario o sobre temas
que despiertan su interés, y donde quedan recopilados los comentarios
que esos textos suscitan en sus lectores”. Tan clara descripción,
recuperaba de ipso facto el amor por la escritura, la lectura, la curiosidad
y las relaciones “humanas” gestadas al borde de un teclado, valor
meritorio cuando se alude a una tecnología comunicativa que, hasta entonces,
se había sentado en el banquillo de los acusados por ser desafortunadamente
impersonal.
Revolución en bits
Los blogs modernos son una evolución de los diarios en línea donde
la gente escribía sobre su vida personal que, con el pasar del tiempo
y a la par del creciente desarrollo tecnológico, se han convertido en
el centro de todas las miradas del cibermundo. “El termino ‘weblog’
fue acuñado por el norteamericano Jorn Barger el 17 de diciembre de 1997.
Su forma corta, ‘blog’, fue recalcada por Meter Merholz, quien dividió
la palabra weblog en su espacio Peterme.com en abril de 1999, para crear así
la designación que le daría la vuelta al mundo y cambiaría
la manera de ver la red”, explica Daniel Martínez, director de
Librosenred.com.
Rodrigo Llamozas, ingeniero de sistemas y editor de los reconocidos blogs venezolanos
“Los Hijos del Patón” y “Agregue agua, agite y listo”,
revela que, “sin entrar en tecnicismos, un blog resulta un medio de comunicación
tremendamente dinámico y más poderoso de lo que creemos. Es una
herramienta para relacionarnos y comunicarnos con otras personas, conocidas
o no, que sientan curiosidad e interés por compartir historias, anécdotas
o información de cualquier tipo”.
Así entendidos, sus favores son incontables ya que, “hoy cualquiera
puede convertirse en escritor, periodista o filósofo con esta herramienta
que favorece la conexión directa entre el autor y sus lectores, y entre
los lectores mismos”, resume Martínez, mientras afirma que “las
bitácoras son ideales para expresar ideas sueltas, para exponer apuntes
y reflexiones al pasar, para dejar anotaciones como las de un diario íntimo,
pero paradójicamente público, como para mostrar pequeños
relatos o novelas en gestación, para destacar entrevistas y compartir
enlaces, videos y toda variedad de archivos”. Con semejante función
por cumplir, estas agendas francas son, ni más ni menos, un bien que
cuidar.
De la A a la Z
Los adelantos de esta codificación han sido tan abrumadores, gracias
a los tenaces y ocurrentes aportes de la tecnología, que han conseguido
simplificar la creación y mantenimiento de un blog, hasta hacer que prácticamente
cualquier usuario sea capaz de administrar su propio espacio.
Afrael Ramírez, director de Veneblogs.com, agenda virtual que desde el
2003 agrupa a los bloggers, o usuarios de blogs venezolanos y que en la actualidad
cuenta con más de tres mil registrados, enumera los detalles más
importantes que deben ser tomados en cuenta por quien desee abrir su propio
rincón en la World Wide Web.
“Lo primero es seleccionar un tema que te interese, te apasione y del
cual tengas un conocimiento. Partiendo de allí, se abre una cuenta en
páginas de alojamiento como Blogger.com que, además de gratis,
es muy fácil de usar, pues proporciona una minuciosa descripción
de los pasos a seguir para tener tu blog a punto. Se debe escribir siempre en
lenguaje simple y párrafos cortos para facilitar la lectura y comprensión
del mensaje”, destaca Ramírez.
Blogueros como Llamozas, afirman que entre los elementos que aseguran el aplauso
y la concurrencia de un diario se encuentran la originalidad y el estilo de
redacción porque “una de las peores cosas que se puede hacer en
estas bitácoras es plagiar o copiar las ideas de otros, además
de escribir en forma tan somera que no se atrape la atención de los lectores,
quienes son los que garantizan el éxito del blog”.
María Luisa Ríos, del reconocido blog gastronómico Milsabores.net,
afirma sin embargo, que “hacer un blog no es cuestión de sentarse
a copiar textos o imágenes todo el día y regresar varios días
después a ver si hay comentarios. Son aquellos que, sin idea de hacia
dónde iban, empezaron de primeros, continuaron haciéndolo bien
y sin precedentes de ningún tipo”.
El abanico temático de estos álbumes personales es potencialmente
infinito, por lo que pueden conseguirse especializados en áreas deportivas,
de salud, arte, farándula y opinión, entre un sinfín de
alternativas.
El blog como protagonista
“Se han hecho cálculos estimados de que la blogósfera, o
comunidad que reúne a los blogueros de todo el mundo, se duplica cada
230 días y que sus creadores escriben alrededor de 1.3 millones de anotaciones
diariamente”, comenta Aníbal Rojas, administrador de To2blogs.com,
“sin duda, los usuarios a través de los blogs asumen una nueva
conducta en Internet, abandonando el papel de consumidores pasivos para convertirse
en productores activos de la oferta de contenido”.
Hugo Londoño, de Qtpd.com, espacio dedicado a los avances tecnológicos,
afirma que “hasta hace poco la única oportunidad que tenía
la audiencia de ser escuchada era enviando cartas a los medios de comunicación
que a veces eran publicadas, pero en la mayoría de los casos no. Hoy,
en lo que conocemos como Web 2.0, cualquiera de nosotros propaga su opinión
en un blog y millones de personas se enteran de sus pensamientos”.
Su presteza y masa de afluencia sembró el clima ideal para que estos
pasajes personales tuvieran un desempeño determinante como emisarios
de sucesos capitales en el pulso de la contemporaneidad. “Han tenido su
papel histórico, por ejemplo, en los atentados terroristas en Londres,
cuando millones de internautas se pasaban por la red los datos y fotos tomadas
con sus celulares, cubriendo de esta forma mucho mejor la noticia que los medios
tradicionales, presionados por el gobierno para hacer silencio”, explica
Martínez.
Comunidad renovada
Con el crecimiento expedito de la blogósfera, es de esperarse su cardinal
incidencia en los esquemas de una cambiante cultura que impulsa la relación
entre los espectadores y los medios de comunicación. Al respecto, Llamozas
explica que “más que una nueva cultura como tal, se trata de una
nueva forma de conectarse con los demás a través de nuevas herramientas
tecnológicas”.
Ríos afirma que un bloguero que llegue a considerarse como tal, crea
vínculos afectivos con sus blogs. “Nuestros lectores, los que tienen
y los que no tienen blogs, se han dado cuenta que hacer uno no es fácil,
no es algo que se logra de un día para otro, no es algo que se hace por
moda, como algunos se han atrevido a sugerir”, explica.
De allí que importantes personalidades vinculadas a todos los quehaceres,
como el escritor brasileño Paulo Coelho, han decido expresar sus vivencias
a través de estas rutas.
La envergadura de su trascendencia ha decretado, desde el 2005, al 31 de agosto
como el “Día Internacional del Blog”, una idea promovida
por un adepto israelí y esparcida como pólvora por todo el orbe.
Así queda servida la mesa de un intento cristalizado que, como describe
Ríos, “con cariño se hace, con esfuerzo se siembra, con
constancia se desarrolla y con personalidad fortalece comunidades”.