POR Kharolina López FOTOGRAFíA Claudia Rodríguez

Ellos decidieron emprender una cruzada que le regalara al mundo el virtuosismo del instrumento más venezolano de todos. Son sólo tres: Edward Ramírez, Jorge Glem y Héctor Molina, y el cuatro con sus cuerdas, su caja armónica y su diapasón, ha signado sus trayectorias musicales llevándolos a configurar, luego de años de estudios y reconocimientos, la agrupación C4Trío.

El concurso internacional organizado por el insigne guayanés Asdrúbal “Cheo” Hurtado, “La Siembra del Cuatro”, cruzó sus destinos para luego, y con el auspicio de la fundación Multifonía, materializar sus primeros conciertos en el Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (CELARG) de Caracas, en los llamados “Jueves de Multifonía”.

“Empezamos a hacer los ensayos y nos sentimos muy a gusto con la experiencia. Tuvimos la oportunidad de mostrar nuestro trabajo como solistas e hicimos algunos temas a dúos y cuartetos. Así, Edwin Arellano, director musical de Multifonía, nos bautizó ‘Los cuatros fantásticos”, explica Molina.

A mediados del año 2006, viajaron a Estados Unidos a participar en el evento “Venezuela Sounds” y es allí donde se hizo necesario un refrescamiento formal de su bautizo, lo que originó una nueva tarjeta de presentación: C4 Trío que, como testifica Molina, “es un juego de palabras donde hacemos alusión al cuatro, nuestro instrumento, además del explosivo, haciendo una insinuación sobre el repertorio tan poco usual que abordamos en el disco”.

Su primera producción discográfica, también bautizada C4Trío”, fue grabada en los estudios de Jazzmanía en Caracas. Se pasea por sones folclóricos venezolanos insertando las notas del merengue, el calipso, el vals, la danza zuliana, estándares de jazz y latin jazz. “Es muy poco común sonar un cuatro al estilo jazzístico, uno de los temas fue manipulado electrónicamente y suena muy particular… ¡Tocamos hasta un pedacito de reguetón!, todo con la idea de internacionalizar un poco más nuestro instrumento nacional”. Aseveración respaldada por la participación en este CD de grandes artistas de la talla de Aquiles Báez, productor musical y “padre de la criatura”, Serenata Guayanesa y Rafael “El Pollo” Brito. “En cuanto a los compositores, tenemos obras de un señor muy famoso llamado ‘folclore’, además de las grandiosas ideas de Pablo Camacaro, Rafael Rincón, Henry Martínez, Eduardo Serrano, Dizzie Gillespie, Chucho Valdés y de nuestra propia inspiración”.

“El cuatro es uno de los instrumentos más bellos que existe, es un sonido cien porciento venezolano y nos da tremenda identidad”, asegura Molina.

Estos “cuatreros” se declaran ansiosos por prodigar lo que saben hacer en su terruño, por lo que prometen pasearse por los más importantes recintos del país, todo en aras de inmortalizar el sentir venezolano ensalzando al cuatro como el rey de los instrumentos musicales criollos.