Desorden Público
desorden público amos de la anarquía

POR Pamela Velasco

¿Quién no recuerda los altisonantes estrépitos de “Skápate”, “Políticos paralíticos”, “Canto popular de la vida y muerte”, “Tiembla”, “Cachos de vaca”, “La danza de los esqueletos”, “Tetero de petróleo”, “Hay cosquillas que no dan risa”, “Allá cayó”, “Valle de balas” y “Combate”?, todas marcadas por el sello invencible de irreverentes chicos que hace 22 años alborotaron la casta vernácula con su “Desorden Público”.

Nacidos desde las potentes entrañas de un grito de inconformidad política y social de la Venezuela de 1985, Horacio Blanco, líder vocalista de la banda, recuerda la génesis de esta cofradía como un arranque “explosivamente enérgico. Muchas ideas, demasiadas ganas mezcladas con ingenuidad y un gran caradurismo”. Por su parte, Caplís, el bajista de la tanda, completa la apreciación señalando que “lo que en principio era un hobby, se fue transformando en una familia de panas cada vez más enamorados y apasionados por lo que hacemos”.

Tal oda al caos fue sencillamente la secuela de las vivencias de esa época, “una crítica a aquellos represivos camiones de la Guardia Nacional venezolana que llamaban Orden Público”, revela el bajista.

De pequeñas fiestas, toques en bares, pubs y la participación en algunos festivales de música underground, su turbada osadía fue hallando un espacio en el país, posición confirmada por su tercera producción discográfica “Canto popular de la vida y muerte”, en el año 1994.

Considerado por ellos mismos como el proyecto de ska con mayor antigüedad en la nación, resuenan en su trayectoria otros géneros como el reggae, bugalú, pop, percusiones afrovenezolanas, hardcore, cumbia, salsa, merengue, rock punk, funk y jazz, géneros que, fusionados, timbran de emoción a sus fieles seguidores. “Es una buena mezcla para despabilarse de todo, una gran catarsis espiritual y un aporte a la vida”, agrega Danel, el baterista del combo.

Sus pulsos bulliciosos han pisado tarima en más de 20 países del globo terráqueo, permitiendo así la edición de renovadas versiones en Australia, Europa, Estados Unidos, Japón, México, Chile y Argentina.

Actualmente, y luego de seis años de dulce espera, promocionan su última lanza musical: “Estrellas del caos”, disco que arropa los temas “Espiritual”, su primer sencillo promocional; “Sepulturero”, “Hardcore mambo” y “No vale la pena”, gracias a las inigualables destrezas de Magú en la guitarra, Oscarello en la percusión, César en el trombón, Noel con la trompeta, Hernán en el saxo y Coco al mando del teclado, acompañando a Caplís, Danel y Horacio. “Ahora estamos en un gran momento para la banda, el mejor que hemos tenido en al menos 10 años”, comenta el líder, por lo que todavía queda Desorden Público para rato.